Derecho a recibir un trato digno y respetuoso, libre de discriminación y prejuicios.
Derecho a la privacidad de la información compartida durante las sesiones de acompañamiento pastoral o psicológico, de acuerdo con la Constitución del Ecuador y la Ley Orgánica de Salud Mental.
Derecho a recibir información clara y comprensible sobre el proceso de acompañamiento pastoral o psicológico, incluyendo el enfoque, los objetivos y las posibles alternativas de crecimiento personal.
Derecho a participar en la toma de decisiones relacionadas con su acompañamiento pastoral o psicológico, incluyendo la posibilidad de hacer preguntas, expresar preocupaciones y dar su consentimiento informado.
Derecho a recibir un acompañamiento basado en principios éticos y mejores prácticas profesionales, que se ajuste a las necesidades individuales y sea culturalmente sensible.
Derecho a solicitar una segunda opinión y buscar atención terapéutica adicional si así lo desean.
Derecho a recibir un entorno seguro y libre de abuso físico, emocional o sexual.
Derecho a negarse o interrumpir el acompañamiento en cualquier momento, siempre y cuando no suponga un riesgo inminente para su propia seguridad o la de otros.
Se respetará el valor de la sesión acordado en un inicio siempre y cuando no haya pasado más de 60 días hábiles después de la última sesión registrada.
Los usuarios se comprometen a proporcionar información precisa, veraz y completa sobre su historia personal, emocional y médica, necesaria para el adecuado desarrollo del plan de acompañamiento.
Deberán participar activamente en el proceso de acompañamiento pastoral o psicológico, expresando sus inquietudes, formulando preguntas y colaborando con las estrategias propuestas por el profesional.
Es responsabilidad del usuario informar oportunamente sobre cualquier cambio relevante en su estado emocional o médico que pueda influir en el proceso de acompañamiento.
Se espera una actitud de respeto mutuo entre usuarios y profesionales, así como el compromiso de mantener la confidencialidad de toda la información compartida durante el proceso. Asimismo, los usuarios reconocen que el acompañamiento ofrecido por Katartizo tiene alcances definidos y que, si bien no resuelve la totalidad de las problemáticas, está orientado a brindar apoyo y herramientas para el crecimiento personal y espiritual.
El pago de cada sesión deberá realizarse con al menos veinticuatro (24) horas de anticipación; de no cumplirse este requisito, la cita será cancelada automáticamente. En caso de no poder asistir, el usuario deberá notificarlo con un mínimo de veinticuatro (24) horas de antelación. De no hacerlo, deberá cancelar el valor total de la sesión antes de poder agendar una nueva cita. Los pagos no son reembolsables; sin embargo, podrán ser transferidos a una nueva cita en una (1) única ocasión. En caso de una segunda reprogramación, la cita será anulada sin derecho a devolución.
Si el usuario suspende sus sesiones por más de sesenta (60) días consecutivos desde la última asistencia registrada, y los valores del servicio han sido modificados, deberá acogerse al nuevo precio vigente al momento de retomar el proceso. Asimismo, se permitirá un máximo de dos (2) cancelaciones consecutivas del espacio reservado; si se excede este límite, el usuario perderá su reserva y deberá reagendar conforme a la disponibilidad vigente de Katartizo.
La puntualidad es un aspecto fundamental para el adecuado desarrollo del proceso. El profesional esperará un máximo de diez (10) minutos posteriores a la hora acordada, siempre que no haya recibido previamente una notificación por parte del usuario informando un retraso. En caso de que el usuario no se presente dentro de este tiempo, la sesión se considerará como realizada, y el valor correspondiente no podrá ser transferido ni reprogramado. Si el usuario desea agendar una nueva sesión, deberá cancelarla nuevamente en su totalidad.
En caso de que el usuario incurra en conductas que incumplan las normas establecidas por la organización, o que contravengan la misión, visión o normas de convivencia aplicables a las sesiones (individuales o grupales), el profesional se reserva el derecho de suspender la sesión de manera inmediata, sin que exista obligación de reprogramación ni devolución de los valores previamente cancelados.